miércoles, 7 de julio de 2010

La gran industria estudia construir dos centrales nucleares en Zorita

Se contempla invertir 4.000 millones
Carmen Monforte - Madrid - 07/07/2010. Cinco Días.com

A la vista de la experiencia de Finlandia, donde la poderosa industria papelera del país, a través de TVO, construyó hace varios años dos centrales nucleares para el autoconsumo de energía, un grupo de empresas industriales españolas han realizado un estudio con este mismo fin. Entre los promotores de la idea se encuentran los integrantes de la asociación de los grandes consumidores de energía (AEGE), la siderúrgica ArcelorMittal, Asturiana de Zinc o el grupo de aluminio Alcoa, aunque también han mostrado interés otras compañías .

La idea, plasmada en un estudio a cuyo contenido ha tenido acceso CincoDías, se articuló hace más de un año en torno a la eléctrica Unión Fenosa (hoy Gas Natural Fenosa), con el objetivo de aprovechar el emplazamiento de la central nuclear de Zorita (Guadalajara), cuyo cierre se decretó en 2002 y que está ya en pleno proceso de desmantelamiento. Según el informe elaborado por una consultora, en dicho emplazamiento se construirían, como una de las opciones, dos plantas de unos 1.000 megavatios (MW) de capacidad cada una, con una inversión de 4.000 millones de euros.

En este cálculo se tuvo en cuenta la experiencia de TVO en la tercera nuclear que está construyendo en Olkilouto, cuyo presupuesto inicial, de 3.000 millones, se ha duplicado. Algo que consideran normal fuentes de los promotores españoles, "pues se trata de un prototipo un EPR de tercera generación de Areva y en estos casos las desviaciones se consideran algo normal". De hecho, también se ha duplicado el plazo de construcción y los socios se reclaman fuertes indemnizaciones en los tribunales.

En el caso español, el estudio propone tres opciones para los fabricantes del reactor atómico: la francesa Areva y las estadounidenses General Electric y Westinghouse, que podría elegir el propio Gobierno según sus compromisos políticos. El estudio económico de las dos plantas nucleares, que necesitarían al menos una década para funcionar a pleno rendimiento, arroja como resultado un precio medio de la electricidad producida de unos 40 euros el megavatio/hora (MWh), lo que se considera una buena cifra en el largo plazo.

La idea combina la necesidad de dar uso al emplazamiento de las viejas centrales, en este caso la de Zorita, y la de hacer frente al encarecimiento de los precios de la electricidad tras la desaparición de la tarifa de la industria (tras la liberalización sólo se mantiene la de los domésticos). De hecho, el proyecto se plantea para el autoconsumo de los socios que participen en la central, que pagarían la electricidad a precio de coste: "Una integración aguas arriba para que todo quede en casa y que la industria controle al margen del mercado (pool) su coste principal, que es el de la energía", aseguran las fuentes antes citadas.

Decenas de socios
Aunque los promotores del proyecto son esencialmente los socios AEGE, de salir adelante en un futuro, en el sector están convencidos de que se sumarían decenas de empresas de otros sectores industriales, entre ellas, las que integran la comercializadora de electricidad Fortia, creada tras la desaparición de la tarifa industrial en julio de 2008, que provocó una subida de los costes del 60% en los meses posteriores.

Precisamente, en unas declaraciones a finales de ese año, el presidente de Fortia, Juan Estarellas, dejó la puerta abierta a participar en el futuro en alguna central eléctrica "para lograr unos precios de la energía competitivos". El modelo -dijo entonces- sería el seguido por el sector en Finlandia y Francia, que tienen presencia en dos proyectos nucleares de tercera generación. Los socios de Fortia consumen 18.000 GWh por año.

Muchas reuniones
El estudio para construir una futura central nuclear en España ha sido fruto de numerosas reuniones entre las empresas que lo han alentado. Y, aunque en ellas se exigió una estricta confidencialidad, el informe lo conocen muchos ejecutivos de compañías y organismos energéticos.

Un proyecto conocido en Moncloa
El estudio para promover un proyecto nuclear data del año pasado, pero sigue ahí, y es el primero que elaboran en serio empresas españolas en más de 30 años. No obstante, algunas cosas han cambiado en este periodo. Gas Natural ha tomado el control de Unión Fenosa, la eléctrica artífice del estudio, y en la gasística no faltan escépticos sobre el mismo. Además, la crisis de la demanda energética ha puesto al descubierto una sobrecapacidad que no ayuda.
Otra traba que los promotores consideran difícil de superar es la posición de la Presidencia del Gobierno, que estaría al tanto del proyecto, en contra de la energía nuclear. Algo que quedó patente tras la decisión el año pasado de clausurar la central de Garoña en 2013. Ayer mismo, el secretario de Estado de Energía, Pedro Marín, aseguró que un debate sobre nuevas nucleares en España no parece "objetivamente adecuado" en la coyuntura actual. El sistema tiene sobrecapacidad y la demanda en la próxima década será "inferior" a la anterior. Marín consideró además "sorprendente" que el debate no se hubiese producido en 2000, cuando había "auténticos problemas de seguridad de suministro".
Aunque al proyecto vería la luz en varios años, la gran industria "debe diseñar sus estrategias a la largo plazo", aseguran las mismas fuentes del sector, que consideran que el coste de la energía será determinante en la posible deslocalización de estas empresas.

lunes, 5 de julio de 2010

Nos siguen tomando por imbéciles

05.07.10 - 00:57 -
PEDRO VICENTE blogs.nortecastilla.es/pedrovicente


En el fragor del pasado debate sobre el estado de la comunidad, y sin que la oposición socialista hubiera aludido al asunto, el presidente Herrera sorprendió a propios y extraños anunciando la oposición de la Junta a que el cementerio nuclear (ATC) se ubique en Castilla y León. Era un repentino cambio de posición ciertamente llamativo.

Tras haber permanecido de perfil en torno al asunto, sin posicionarse en contra e incluso animando a los ayuntamientos -como hizo la inefable consejera de Medio Ambiente- a que presentaran candidaturas, en vísperas del plazo que se había dado el Ministerio de Industria para elegir el emplazamiento la Junta se descolgaba manifestándose en contra. ¿En vísperas, he dicho, de que se decidiera la ubicación? No, realmente no era así, puesto que esa decisión quedaba en suspenso ante el acuerdo entre el Gobierno central y el PP nacional de negociar un pacto de Estado en materia energética. Por lo tanto, el cambio de posición de la Junta en realidad no se ha producido en vísperas de que se resolviera el asunto del ATC, sino justo antes de entablar una negociación en la que esa decisión se adoptará en función de otras piezas colocadas simultáneamente sobre la misma mesa. En concreto, y por lo que a Castilla y León afecta, la reconsideración del cierre de la central nuclear de Santa María de Garoña.

Es más, a tenor lo manifestado por Mariano Rajoy, el mantenimiento de Garoña constituye la principal exigencia del PP para que dicho pacto salga adelante. Y oído el ministro de Industria, Miguel Sebastián, no parece que el Gobierno esté cerrado a una posible marcha atrás en su decisión de cerrar dicha central. Habida cuenta del deterioro de la situación económica, del atasco en que se encuentran las energías renovables, de la deuda con las eléctricas y del interés de éstas por seguir explotando Garoña, todo apunta a que la vida útil de la central nuclear burgalesa va a ver prorrogada. Y esto es posiblemente lo que ha cogido por sorpresa a la Junta, que en un principio llegó a condicionar su posición sobre el ATC al cierre de Garoña, si bien más tarde, y en coherencia con la postura del PP, favorable a la energía nuclear, renunció a dicha condición y aceptó sin más la instalación del 'cementerio'.

Nadie esperaba, y Juan Vicente Herrera tampoco, que con el paso del tiempo Zapatero se viera en la necesidad de dar marcha atrás sobre el cierre de Garoña. Y que en dicha tesitura, y ante el rechazo político que el ATC genera en Cataluña, le viniera al pelo incluir en el mismo tique su ubicación en Castilla y León, cuyo Gobierno autonómico no ha venido manifestando objeción alguna al almacén nuclear. Y tendríamos así que desde la calle Génova se informa a la Junta de que el pacto energético en ciernes puede concluir con el 'rescate' de Garoña y la localización del ATC en nuestra comunidad autónoma.

Todo ello nos situaría ante un caso de mayúscula impostura política, consistente en cambiar inopinadamente de posición para no asumir la responsabilidad derivada de la que se ha mantenido antes creyendo que jamás se darían las circunstancias que obligaran a afrontarla. De otra forma no se explica esta sobrevenida oposición al cementerio nuclear, tanto por parte de la Junta como por la Diputación de Valladolid, que tan sólo 24 horas después abjuraba asimismo de su posición anterior, dejando tirados a los dos ayuntamientos de Tierra de Campos embarcados en esta aventura.

Han colaborado irresponsablemente a que Castilla y León comprara boletos en la tómbola del 'cementerio nuclear' y, cuando ven que nos puede caer el 'premio', salen diciendo que están en contra del sorteo. Otra vez que nos toman por imbéciles.

Algunos lo vemos así:


¡Actualizado! Mapa de la oposición a la ubicación del cementerio nuclear en Tierra de Campos


Urgente


El Ayuntamiento de Villalán ha aprobado una moción contra el ATC este sábado, 3 de julio de 2010.


En amarillo con el logo nuclear, los municipios de Tierra de Campos solicitantes del cementerio nuclear: Santervás de Campos y Melgar de Arriba.

¿Quién se opone a la instlación del cementerio nuclear en la comarca de Tierra de Campos en Castilla y León?

- En verde los Municipios y Mancomnunidades y Diputaciones que se oponen.
- Con sus escudos, las diputaciones provinciales de Valladolid, León y Palencia, y la Junta de Castilla y León.




Ver Mapa de municipios candidatos a albergar el cementerio nuclear en un mapa más grande

domingo, 4 de julio de 2010

Por un plato de ....